28 de abril de 2016

Mitología astral: Aries

Ya que tantas personas en twitter votaron que sí les gustaría esta cosa voy a empezarla. Con el primero, claro. Irónicamente el mes de los Aries pasó ya y ahora mismo estamos en el de los Tauros, pero obviemos este dato.

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No me di cuenta, pero abrí el blog cuando el sol entraba en esta constelación. Debió de ser una señal. No porque yo sea Aries de signo del zodiaco (que aunque no creas en estas cosas mola mirarlas de vez en cuando, especialmente porque querría ser todo lo que el signo dice y en realidad soy todo lo contrario xd), ni porque el primer personaje que cree en mi vida y que sigue apareciendo en Corrientes Telúricas con casi más importancia que los protagonistas se llame así. Qué va. 

Para mi desgracia, Aries es una de las constelaciones menos brillantes del cielo. Está formada únicamente por tres estrellas, de las cuales la más brillante es Hamal, que significa "carnero" en árabe (baia no me lo experaba). Sus otras dos estrellas son Sheratan, otra palabra árabe, y Mesarthim, una sánscrita (que no sé qué significan). Y así es señores, Aries no representa una cabra, sino un carnero. Concretamente, el vellocino de oro. Posiblemente su nombre te suene ya, pero si no es así, no te preocupes que ahora voy:

Frixo y Hele eran dos hermanos, hijos del rey de Tesalia, llamado Atamante y de Néfele*1. Tras morir esta última, el rey se casa con una mujer llamada Ino (o la arquetípica madrastra malvada). Tesalia pasó entonces una grave época de sequía y hambrunas e Ino, pensando que habían ofendido a los dioses de alguna manera, decidió sacrificar a los dos hermanos para restaurar su honor. En ese momento aparece el dios Hermes según unas versiones, el espíritu de su madre Néfele según otras, con un carnero mágico de oro que vuela y habla, y les pide que huyan de allí. 

Así pues, los niños se montan en el carnero, que se va volando, con tal mala pata que la pobre Hele se cae del carnero justo cuando sobrevolaba el estrecho que separaba Grecia de Asia. Este estrecho sería conocido por los griegos como Helesponto en su honor. Actualmente es conocido como el estrecho de los Dardanelos.

Frixo llega sano y salvo a la Cólquida, y el rey del país, llamado Eetes lo acoge y le trata estupendamente, tanto que lo casa con su hija. En agradecimiento, Frixo sacrifica al pobre carnero consagrándolo a Ares (de ahí el nombre), y a su vez, Zeus lo sube al cielo, dando así lugar a la constelación de Aries. Se dice que la mayoría del brillo del oro del carnero se quedó en su vellocino, por ello la constelación es de las más débiles del cielo. 

Le entrega su vellocino a Eetes, que lo cuelga de un árbol custodiado por un dragón. Más tarde Jasón y los argonautas tendrían la misión de robarlo. Pero esa es otra historia y debe ser contada en otra ocasión.


*1: Significa nube en griego. Hay otro mito en el que Ixión intenta violar a la diosa Hera, y para impedirlo, Zeus toma una nube también llamada Néfele y crea un clon de Hera, que Ixión viola en lugar de la verdadera Hera. De esa unión surgen los centauros. Esta Néfele no tiene nada que ver con la otra, pero ya sabéis lo que me gusta contar mitos y relacionar cosas.

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