13 de abril de 2016

Prólogo de Ciudad Subterránea

Hoy es mi cumple, así que quería traeros algo especial :3

El título suscitará confusión entre los que ya son mis lectores habituales, así que voy a explicarlo y de paso contar mi vida mucho. Si queréis leer el prólogo directamente bajad hasta que veáis letrita cursiva, porque en lo que a contar mi vida se refiere, me enrollo como las persianas:

Estoy participando en el CampNano. Mi intención era empezar una novela independiente de fantasía egipcia (lo que llamo proyecto Dyehuty en la barra de al lado) pero aún no me sentía capacitada para empezarla, me faltaba planificación. Así que empezó abril sin poder empezar con el proyecto Dyehuty y sin ideas para escribir otra cosa. El CampNano está siendo un desastre. A mis compañeras de cabin Yersey Owen y Esther Vampire les está yendo igual de mal... xD Mal de muchos, consuelo de tontos.

Empecé con 14 años a escribir una novela. Hoy cumplo 23. Esa novela, sí, lo habéis adivinado, era la primera de una serie de fantasía llamada El Higkerdok. Sí, ya sé que el nombre es horroroso, no me gusta ni a mi, cosas de los 14 años (y aún así lo utilizo en todas mis redes sociales...) pero hace poco se me encendió la bombilla. Aún no sé cómo se va a llamar la saga, pero os aseguro que no más Higkerdok. Hasta mis amigos de esa época lo siguen pronunciando mal, por dios. Mi madre cree que estoy escribiendo una historia de miedo tipo Hitchcock porque no me entendió cuando se lo expliqué, además que traducido al inglés sería como decir "perro senderista" con acento alemán. Sé que el nuevo título va a contener la palabra "telúrico" en su primera acepción. Ahora, ya no sé si "Corrientes Telúricas" o "Guerra Telúrica" o "Magia telúrica" o cualquier otro sustantivo que se me ocurra, porque aunque estos tres títulos encajarían perfectamente con la historia, ninguna de ellas me convence lo suficiente. La que mejor queda es la primera (y además es rara de narices, llamaría la atención) pero aún tengo que pensármelo.

Y sí, llevo 9 años escribiendo esto. Re-re-rescribiendo, mejor dicho. Hasta que hace poco más de un mes me planté y dije: Se acabó, no puedo seguir con esto, stop higkerdok por un tiempo. Porque alargaba tanto las reescrituras que cuando terminaba una no me gustaba el principio y lo empezaba de nuevo. Así que pensé en dejarlo a un lado, y dedicarme al proyecto Dyehuty, que al ser una novela independiente, tendría mucho menos trabajo. Pero resultó que el proyecto Dyehuty no estaba listo en un mes.

Así que pasé una crisis existencial el día 1, preocupándome por qué iba a escribir este mes. Ese día cumplí el CampNano escribiendo un relato (cuyo fallo sale el domingo ejejejje espero cosas muy buenas) y pensé en escribir relatos todo un mes. Pero, ¿no se me ocurrían cosas las Dyehuty, del que ya tengo casi todo el mundo planificado, y en cambio iba a ponerme a escribir 7 o yoquesé relatos cortos? ¿De dónde iba a sacar las ideas? La crisis existencial que tuve no se la deseo a nadie, creedme, hasta me plantee mandar todo a la mierda y dejar de escribir (por suerte solo duró unos minutos) del lío que tenía en la cabeza.

Y no era para menos. Me considero escritora. Pero en cambio no tenía nada que mostrar a los lectores potenciales, que no han sido pocos. Ya en el instituto tenía compañeros interesados que dejé pasar porque no tenia el borrador definitivo. En la universidad también. Ahora estoy en el máster y lo único que tengo para ofrecer son un par de relatos cortos. Y aún así tengo que convencerles de que llevo 9 años escribiendo pero sí, lo único que puedo enseñarles son relatos cortos. Que por cierto, están aquí.
Necesitaba un libro, algo que pudiese presentar a las editoriales, o incluso mejor, autopublicarlo en Amazon y moverlo por las redes sociales. Por esa razón también surgió Dyehuty.

Pero Dyehuty no estaba listo.

Entonces el día 2 por la mañana temprano (porque soy una desgraciada que está haciendo un máster y un título propio a la vez, tengo clase 6 días a la semana, incluyendo los sábados por la mañana temprano) me encontré con una amiga llamada Clara. Bueno, no me encontré, quedamos porque vamos juntas al título propio. La conozco desde los 3 años, fuimos juntas también al instituto y a la universidad, y ha sido mi lectora -1 desde que empecé con el higkerdok, prácticamente (donde lector -1 es un lector 0 muy especial), y que por tanto, ha sufrido mis numerosas reescrituras. Antes de que yo abriese la boca para contarle mi drama escritoril, ella me dijo una cosa.

Aclaración antes de leer la cosa: el primer libro que conforma el higkerdok se llamaba El Lago de la Niebla en la última reescritura. Ya lo conoceréis, porque es el que subo a todos lados, aquí dejo foto. Pero ese libro tan solo era la primera mitad, ya que la segunda es más lío y confusa y aún la estaba corrigiendo y... Bueno, que todos esos libros en papel que yo tengo realmente solo son la primera mitad de lo que yo tenía planificado en mi cabeza que sería el primer libro.

Si esto no es sensual, decidme qué. Es que el parquet seduce, lo sé.
La razón de sacar solo una mitad pues... quería que la gente tuviese algo para leer. Yo misma les avisaba que no era el libro entero, de hecho en la portada se ve bien clarito que pone PARTE 1. Sí, también pone Miram en vez de Miriam, pero es porque mi amiga dibujante (Paula, vesis de franvuesa for yu) y yo somos igual de subnormales (vale, yo tengo más culpa). Lo peor fue cuando regalé libros a gente y en una de las fotos que subí a facebook un chico random me comentó "jaja, pone Miram". Quise quemar media Tierra ese día. La gracia estaba en que llevaba como mil días subiendo fotos y pidiendo a la gente a la que se lo había regalado que subiese fotos, y ni dios se dio cuenta hasta ese chaval. VALE, YA DEJO LA ANÉCDOTA.

El caso es que en Word esa primera mitad me ocupaba poco más de 300 páginas. Y en ese formato de libro casi 400. Y no sé vosotros, pero creo que un libro de 400 páginas ya es bastante hermoso para componer un libro solo por sí mismo.

Lo que Clara me dijo fue (ajaj os había dejado con el cliffhanger ahí)... que por qué no dividía ese libro en dos. Es decir, por qué no publicaba esa primera parte que ya tenía como primer libro, y esa segunda mitad lo publicaba como segundo. No sé si lo habéis sentido, pero fue una de esas veces en las que la cabeza hizo "click". Eso quería decir... que ya tenía un libro terminado. 

Obviamente tenía que revisarlo, porque no había sido concebido como un libro independiente y el final quedaba algo abierto. Pero ella me dijo "pues mejor, así enganchas a la gente al segundo". Y... Y... Tiene razón. Tengo que revisarlo igualmente pero... pero... De tener el mayor drama de mi vida escritoril porque no sabía que escribir, de repente me veía ya con una novela terminada.

Cuando empecé a planear Dyehuty encerré a los personajes del higkerdok en un lugar de mi cabeza para que no molestasen. Y no lo he dicho antes, pero aunque lleve 9 años escribiendo, la idea de alguno de estos personajes ya me rondaba por la cabeza desde los 8 (por tanto, hace 15 años). En cuanto noté que tenía un libro terminado fue como si la prisión en la que los tenía encerrados  se hubiese explotado desde dentro. Aries volvió a trolearme, Alex volvió a decir estupideces, y Sakara continuó mirándoles a ambos... mejor dicho, ocultó su cara en un facepalm al ver a los dos anteriores.

Y pensé: Ok, como no tengo nada que escribir y me he pasado 9 años escribiendo esto... ¡VOY A REESCRIBIRLO OTRA VEZ! ¡CLARO QUE SÍ! Y así dio comienzo lo que yo llamo LA QUINTA RE-RE-REESCRITURA (porque poner cinco veces re es muy cansado).

Este reaplanteamiento trajo más cosas, como por ejemplo el título. Mucha de la gente que leyó esa primera mitad me vino diciendo que por qué se titulaba así, si no salía ningún maldito lago y la niebla se mencionaba dos veces. La razón era porque ese título venía por la segunda mitad. Pero claro, ahora que la segunda mitad se ha convertido en segundo libro, necesitaba un título para el primero. He decidido llamarlo Ciudad Subterránea de momento, título provisional, como todos mis títulos, claro. Porque me recuerda a Cazadores de Sombras y esos libros no me hacen mucha gracia. 

Así pues, os dejo con el quinto prólogo (por fin) de Ciudad Subterránea, anteriormente llamado El Lago de la niebla, de la serie llamada anteriormente el Higkerdok, llamada ahora Corrientes Telúricas... o algo así.

Si te has leído todo esto, o eres muy valiente o me quieres mucho.


Prólogo: Núcleo de Magia 

Fue un pitido apenas audible, pero Yorkensten se sobresaltó al oírlo. Paladeó el sabor amargo en su boca, mientras se incorporaba tambaleando. Se notó frío y empapado y al alzar la vista descubrió que se había dejado la ventana abierta, permitiendo que se colase la lluvia del otoño. El lecho de periódicos sobre el que dormitaba se había convertido en una pasta negruzca y resbaladiza por el efecto del agua. 

Extrajo de su cinturón lo que provocaba aquel pitido. Era un extraño aparato que parecía estar compuesto por trozos de chatarra: la pantalla de un móvil, un altavoz de un reproductor de música, un conector USB, una tarjeta de memoria sin carcasa, entre otras cosas como chips y una extraña bolita dorada parecida a un cascabel. Todo ello estaba unido en un amasijo de cables de diferentes colores. Avanzó hasta el lado contrario de la habitación, donde se encontraba un equipo informático, y enchufó el aparato al ordenador. 

En la pantalla apareció un mapa del mundo, que marcaba con un punto rojo en mitad del Atlántico. Yorkensten frunció el cejo y se inclinó hasta dejar la punta de la nariz a pocos centímetros de la pantalla. 

Se sobresaltó cuando el móvil vibró en su bolsillo de la chaqueta. Escupió, intentando quitarse el sabor amargo de la boca, se aclaró la garganta y respondió a la llamada sin mirar a la pantalla. Ya sabía quién le llamaba. 

—¿Qué haces? —dijo una voz de hombre joven. 

—Es otra jodida aurora boreal. Esta no me la volvéis a jugar. —dijo Yorkensten con voz ronca. 

—Está muy al sur para ser una aurora boreal. ¿Has visto la potencia? Mil novecientos ochenta y seis velcurios. Eso ha podido establecer un enlace a otro mundo. 

—La otra vez me hicisteis volar desde Gotemburgo a Laponia. Y no había nada. Solo una aurora boreal que causó una inferencia. 

—De ocho velcurios. Esto son dos mil… —el amasijo de cables dio otro pitido y la pantalla mostró un nuevo punto que Yorkensten no vio— quinientos treinta y dos. 

—Este aparato está mal, ya lo dije. Me niego a trabajar con este chisme. Acaba de volver a pitar. 

—Lo hemos registrado. Te lo acabo de decir, dos mil quinientos treinta y dos. 

—Aquí no me marca nada nuevo. 

—Porque ha sido a diecisiete metros del anterior. —Yorkensten arrugó con nariz, mientras ampliaba el mapa de la pantalla. Efectivamente, en mitad del Atlántico, en el límite de las placas africana y norteamericana se encontraban esos dos puntos rojos, muy próximos entre ellos—. Hemos mandado el satélite, pero no registramos ninguna isla en el lugar. Se ha registrado a unos sesenta y siete metros sobre el mar, un número sensato para una capa de tierra. 

—Está en el límite de placas. ¿Seguro que no es un volcán? 

—El Krakatoa solo registró quinientos ochenta y dos velcurios. Es imposible que un volcán, y mucho menos submarino, alcance los dos mil. Si fuese Yellowstone me lo podría creer, pero entonces te diría que huyeses de ese planeta. 

—Vaya. —gruñó Yorkensten poniendo los ojos en blanco—. No le deis más vueltas, claramente ha sido un núcleo de entrada y otro de salida. Alguien ha intentado transportarse, pero ha visto que caía sobre el océano y se ha vuelto. 

—El canal de salida pocas veces es más poderoso que el de entrada. Han sido dos de entrada consecutivos. 

—¿En medio del mar? Esos individuos han demostrado ser suficientemente estúpidos como para no merecer mi atención. 

—El satélite no registra tierra en la zona. Pero no termino de fiarme. Vas a tener que ir a ver. 

—Oh vamos. —gruñó Yorkensten—. No me jodáis de esta manera. 

—¿Qué? 

—Que sigo en Gotemburgo. 

—Has volado distancias más largas. 

—Habéis comprobado que no hay tierra. 

—Pero un satélite no puede distinguir subplanos. 

—¿Creéis que hay un subplano? —Yorkensten bufó, dejó el móvil en la mesa y apoyó las dos manos en ella, agachando la cabeza y dejando caer todo su pelo hacia delante—. ¿Qué gilipollas crearía un subplano tan lejos? ¿Qué consigue con eso? 

—Eso es lo que queremos averiguar mandándote a ti. —Yorkensten dejó escapar aire lentamente entre los labios, mientras levantaba la cabeza poco a poco—. Esos gilipollas acaban de utilizar cuatro mil velcurios. No es… ¿cómo se decía allí? ¿Moco de pavo? 

—Ayudadme. No puedo volar tanto. 

—¿Vuelo de Gotemburgo a Lisboa, pues? 

—A Faro. 

—No creo que haya vuelos directos, y no podemos permitirnos mucho tiempo. —Yorkensten dio un largo suspiro y se giró para mirar hacia la ventana. La lluvia seguía entrado a raudales por allí, encharcando el suelo y deshaciendo los periódicos. 

—Está bien. —dijo con pesar—. A Lisboa, pues. Si no encuentro nada supongo que seguiré recto hacia Norteamérica. 

—Prepárate. Te iremos informando. —dijo su interlocutor antes de colgar la llamada.


¿Sabéis el drama? Que acabo de comprobar que tampoco hay vuelos directos entre Gotemburgo y Lisboa *Yorkensten llora*
Esto es muy gracioso, porque el día que lo escribí, recibí un mensaje sospechoso en facebook. Se trataba de Xion Mart, un dibujante al que le había mandado una especie de comission de Yorkensten hace bastante tiempo, cuando estaba con la tercera reescritura. Se le pasó o yoquesé, y resulta que me lo entregó este mismo lunes, como si me hubiese leído la mente o algo. Mirad que hermosho

"Ser sensual o no serlo" se preguntaba Yorkensten mientras
miraba su aparato detector de magia-chatarra-de-mierda
Va, la calidad es mierda, pero es que se me sobrecarga el blog, id a verlo a su pag si queréis quality.
Por cierto, antes de este le pedí un Aries con un estilo más chibi.

Ahora estaréis como "pero si no le describes" o "es que yo me le imaginaba moreno de pelo corto xdxdxd" o "pero si vuela y en el dibujo no tiene alas ¿?" Sí, es que en las reescrituras anteriores el prólogo ocupaba como diez páginas y no dos y media como ha ocupado esto. Y le describía, claro. También diréis "buuaaahhh otro jitarrista como Kuoz, vuscate otro hinstrumento" No es guitarrista, no sabéis lo útiles que son las fundas de guitarra para transportar armas sin llamar la atención.

Si recibo mucho amor o cosas así, subiré el primer capítulo también, cuando lo termine. (Lo voy a subir aunque me quede forever alone, lo sé)

Y como me siento especialmente generosa hoy, os dejo con los primeros párrafos del primer capítulo:

Un temblor sacudió la isla de Theia poco después del amanecer. Fue leve y tan solo duró unos segundos. Nadie lo notó, excepto un joven geólogo que miró impresionado el sismógrafo cuando la aguja de éste comenzó a dibujar un pronunciado zigzag. 

Un par de horas después la tierra volvió a temblar, con más fuerza que la vez anterior. Hizo tintinear los instrumentos de cristal de los laboratorios, vibrar los cables de acero que soportaban un puente, cancelar un peligroso experimento físico que se desarrollaba en un sótano y desequilibrar a una chica que acababa de levantarse de la cama. Ella pensó que había sido un pequeño mareo. 

El tercer terremoto ocurriría al mediodía.

Gracias por aguantarme, dios, eres un santo si has llegado hasta aquí.

3 comentarios:

  1. Pues sí, he leído toda la entrada. Desde tu crisis existencial hasta el adelante del primer capítulo, que obviamente quiero leer. A mí me pasó algo parecido, llevo escribiendo la Saga de los Guardianes (que antes se llamaba de otra forma, y antes de otra más) desde los 15 años, y de eso hace ya 13 años. Con parones de años entremedias, eso sí. Pero claro, cuando empiezas algo y no lo acabas, te reconcome. Los personajes no salen de tu cabeza y es como si te pidieran que acabaras su historia. Yo he escrito relatos, unos cuantos, y planifiqué lo que sería otra novela, pero no. No puedo empezar otra novela sin antes terminar la Saga. Se lo debo a los personajes que creé. Me lo debo a mí. Y se lo debo a los lectores que están detrás de ella. Cierto es que a medida que pasa el tiempo y tardo más, salen decenas de novelas de fantasía y ciencia ficción que harán pensar que yo me basé en ellas (como un batiburrillo de todas ellas), pero no. Y es frustrante, pero hay que seguir adelante. No desistas.

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    1. Perdón por tardar tanto en responder a los comentarios, a veces se me olvida y D:
      Yo pienso que sí podría dejarlos a un lado algún tiempo, si se me ocurre una historia con otros personajes suficientemente buena, claro. Que ese es mi problema xD
      Con los lectores, bueno, como aún no he sacado la obra a la luz tengo pocos, pero sí que me siento culpable por ellos... Pero me siento culpable más por mí misma, no voy a estar a gusto si mi propia obra no me complace

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  2. Buenas, he leído la entrada así como el prólogo y me ha llamado mucho la atención. No sé si ya habrás sacado algo que pueda leer el público general, pero me gustaría continuar la historia.

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