La forja de un escritor

Este artículo tiene un poco de historia personal, pero espero que os resulte interesante igualmente.



El pasado martes día 19 acudí a la charla que daba Joe Abercrombie con motivo del pre-Celsius (que muchos no leeréis esto por estar todavía por allí, mamones). Ya acudí a la que dio Patrick Rothfuss en el mismo sitio en el 2014 y la verdad, me sentí muy identificada con lo que contaron los dos escritores a pesar de afirmar cosas distintas. Por cierto, la de Abercrombie está disponible aquí, y la de Rothfuss de entonces también.


Ambos hablaron de su nacimiento como escritores. En el caso de Rothfuss recuerdo que comentó que escribió su trilogía entera en un solo volumen que ocupaba mil y pico páginas. Se llamaba “Canción de Hielo y Trueno” por lo que cuando una amiga le comentó la existencia de la obra de Martin se enfadó muchísimo. Lo que está haciendo actualmente es desarrollar esa materia prima que entonces escribió, tanto que la dividió en tres libros. Todo el proceso hasta que se publicó el primer libro duró 14 años.

Abercrombie mencionó que ya tenía algunos personajes en la cabeza cuando tenía 11-12 años. Por aquel entonces eran el típico cliché de fantasía (el guerrero, el mago sabio, el joven elegido…) pero poco a poco esos personajes fueron madurando a la vez que él. No empezó a escribir hasta los 20 años y hasta los 28 no terminó su primera novela. Los años entre medias se las pasó escribiendo, abandonando y empezando la novela de nuevo en bucles. Algo que Abercrombie también comentó era que no tenía más historia en su cabeza más que la trilogía de la Primera Ley, y que cuando la terminó fue un “¿y ahora qué?”. Por suerte, una recomendación de un amigo para que escribiera algo juvenil acabó desembocando en la Trilogía del Mar Quebrado. Aunque Rothfuss tiene otras publicaciones, me temo que cuando complete su adorada trilogía (si es que consigue completarla algún día) es que no va a tener tanta facilidad para salir de ella. Aunque es cierto que tiene relatos cortos, la mayoría están basados en el mundo de Kvothe. 

Otra cualidad que Juan Gómez Jurado destacó en Abercrombie frente a Rothfuss es su capacidad de saber cribar y eliminar paja. A los escritores a menudo se nos dice que una vez terminemos el borrador, en una revisión en condiciones tenemos que eliminar al menos un 10% de la extensión total para que se nos quede en una novela decente. No lo digo yo, lo dice Stephen King. Los que hayamos leído a Rothfuss sabemos que sus novelas no son precisamente cortitas, y sí… el último libro se dividirá en varios tomos o bien tendremos que llevarlo en carrito.

Otra de las cosas a comparar fueron los lectores, o en este caso su espera. De Rothfuss mejor no digo nada porque ya lo sabemos todos. De hecho, la excusa que tiene Rothfuss para tardar tanto es que le preguntó a sus lectores si querían una obra rápida o mal, o preferían que se tomase su tiempo y que los deleitara con otra de sus obras maestras, a lo que los fans contestaron que obviamente lo segundo. Abercrombie dejó muy claro lo siguiente: no escribas por gustar, escribe para ti, porque no puedes gustarle a todo el mundo.

En cuanto a lo de tardar tanto en publicar una obra, Abercrombie dijo lo siguiente: “Es bueno para tu obra, es bueno para tu estilo de escritura, es malo para la gente que rodea” Y por experiencia propia puedo decir que… sí.

Me imagino que la versión definitiva de Puertas de Piedra será algo asín

Mi experiencia


Cuando acudí a la charla de Rothfuss (fui con una amiga que lleva siendo mi lectora cero desde siempre) me sirvió para decirla que no se quejara, que mi tardanza por terminar un borrador se debía a que yo era igual que Rothufuss, que necesitaba tiempo y tiempo para terminar mi obra perfecta. Pero esta semana con Abercrombie me he dado cuenta de que no es así.

Abercrombie ha publicado nueve novelas en doce años desde que publicó la primera. Por tanto, aunque tardó en arrancar, su ritmo de publicaciones ha sido normal, más un menos un libro cada año/año y medio. No se puede decir lo mismo de Rothfuss.

Ya he conté mi vida escritoril en otra entrada de por ahí, pero voy a volverla a contar. Llevo 9 años con la misma novela, la que se supone que es la primera de una serie de fantasía. Los nueve años han sido de: escribir, releer, no gustarme y vuelta a empezar, de tal manera que he escrito la novela ya cuatro veces, voy por la quinta, y os aseguro que en cada una de las versiones la mitad del libro no tiene nada que ver con el borrador anterior.

Gabriella afirma que es mejor escribir cinco libros en cinco años que estar cinco años con el mismo. Eso, sumado a que otros escritores de mi edad, por ejemplo, Iria G. Parente, que ya tiene dos libros publicados con editoriales decentes, y va en camino del tercero, me hacía sentir que estaba haciendo algo mal. A veces pensaba “nah, soy muy joven para publicar todavía, ya tendré tiempo” Pero entonces veía a Iria y se me caía el alma a los pies. Sentí que debía meterme prisa como fuera, y la verdad es que la gente que te rodea también ejerce su presión: amigos que se han leído el primer borrador y quieren saber cómo continua la historia y que te dejes de reescribirla, cuando resulta que la vecina de tu tía es agente literaria y quiere que le mandes YA el borrador para presumir de sobrina…

Todo esto me hacía pensar que yo estaba “mal” que debía a ponerme a escribir para terminar ya cuanto antes. Y de verdad lo hacía, hasta que cuando me aproximaba al final veía EL HORROR y decidía empezarlo de nuevo. 

Lo que vengo a decir es que gracias a estos dos autores, especialmente Abercrombie, me hicieron ver que soy normal (no, no tengo ninguna deficiencia grave), que cada uno tiene su ritmo de escritura y que es normal que la primera novela tarde en salir. Más tarde habría que ver si soy como el pesado de Rothfuss o bien me adaptaré adecuadamente como Abercrombie, espero por todos los dioses ser como el segundo.

Sé que la mayoría de los que me leéis sois escritores… ¿Os ocurre/ha ocurrido esto? ¿Tardasteis años en arrancar y terminar el primer borrador? ¿O bien formo parte de esa élite elegida de retrasados pero que después publican obras geniales?

Manda narices que la primera foto mía que suba por las redes sea esta




Por cierto:

Hoy es el último domingo antes del día 30, quiero decir: que ese día me voy a la India de vacas (es grachioso porque significa tanto vacaciones como vacas sagradas) 15 días y obviamente no voy a escribir nada. Vuelvo el 14, que tampoco creo que me dé tiempo a escribir nada, así que no esperéis entrada hasta el día 21… lo que es casi un mes con el blog muerto. 

Espero estar activa por twitter, iré subiendo algunas fotos de los sitios por los que vaya pasando si el wifi de los hoteles me lo permite (dicen que son hoteles buenos, con piscina y todo, así que no espero tener ningún problema). Me lo voy a tomar como una visita a un mundo de fantasía xDDD así que seguramente escribiré una crónica.

Tampoco voy a estar online cuando se publique esto, así que es posible que tarde un día en contestar comentarios/agradecimientos por Twitter.

Comentarios

  1. Muchas gracias por querer compartir tu experiencia con los que te leemos, de verdad. Creo que no hay persona que haya escrito que no se haya atascado con una novela u otra (aunque vaya publicando, siempre tendrá alguna atascada).

    ¡Nos leemos! ^^

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    1. El problema viene cuando esa novela con la que te atascas es la primera de una saga xdd Y no es que esté "atascada" sino que se me ocurren ideas nuevas que no tenía planificadas y para encajarlas hay que reescribir u.u

      Gracias! No creía que mis historias pudieran interesarle a nadie xD

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  2. Me siento muy identificada con lo que cuentas: varios años con una primera novela, borradores que se parecen el uno al otro como un huevo a una castaña, y hasta lo de Iria publicando, que si a ti te metía prisa, imagínate a mí, que soy diez años mayor que ella xD
    Al final lo que está claro es que cada uno tiene su ritmo y sus circunstancias. Yo no podría haber publicado un libro antes de los veinticinco años porque por entonces no escribía; quería hacerlo, pero nunca encontraba el momento (pista: nunca es el momento y siempre es el momento). Además, al final tampoco es tan relevante. Robert Jordan estudió una ingeniería y empezó a escribir a los veintinueve, como yo, y eso no le impidió publicar montones de libros de éxito.
    Lo que ya es otro tema es cuándo dar un libro por terminado. Yo me estoy mentalizando de que en algún momento tendré que parar y decir: "hasta aquí he llegado; esto es lo mejor que puedo escribir con la experiencia y el conocimiento que tengo en este momento". No es fácil, pero si espero a que mi novela esté perfecta, sé que no la terminaré en la puñetera vida.

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    1. Aay, perdón, pensé que te había contestado! Perdón por tardar tanto.
      Lo que está claro es que cada uno tenemos un ritmo y no debemos atosigarnos. Y en cuanto a la edad, menos. Recuerdo el caso de un escritor, no recuerdo ahora mismo quién, pero era de los grandes, que empezó a escribir con 50 años. También está el caso de gente joven que publicó muy pronto y ahora se arrepiente...
      Tiene razón Gabriella en que es mejor escribir cinco libros. Más que nada porque los escribes, terminas, has practicado y te quedas con la sensación de haber hecho algo. Cinco años después verás que es un horror, sí, pero ya estabas en otro proyecto y te habías olvidado de ella. Yo no puedo decir lo mismo... O puedo decirlo de versiones anteriores de mi novela.
      Gracias por comentar! un abrazo!

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  3. Yo mi primer libro lo hice deprisa y corriendo, con mucho menos tiempo del necesario y me salió un truño. Cuando lo terminé tenía trece o catorce años, y había empezado a pensar en la historia muy poco tiempo antes,puede que un año o menos.
    El segundo y actual comencé a idearlo en torno a los doce-trece años, lo empecé a escribir con dieciséis, lo terminé con diecisiete y ahora que tengo dieciocho lo estoy revisando. ¿Verá la luz algún día? No lo sé.
    Se puede decir que en este he tardado relativamente poco,pero es porque para mus inicios he preferido apostar por novelas autoconclusivas en lugar de grandes sagas (que llegarán, supongo).
    Lo que me pasa en la revisión es justo lo contrario a lo que debería, pero tiene una explicación, y es que mi borrador es demasiado corto: cuento y no muestro, faltan descripciones fundamentales, los personajes hacen ciudad porque sí... Supongo que cada cuál tendrá su método, o algo.
    ¡Muy buena entrada! ¡Nos leemos!

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    1. Haces muy bien empezando por autoconclusivas, las sagas te frenan mucho. Mejor una autoconclusiva, que cuando se acaba se acabó. En las sagas tienes que estar pendiente de no cagarla en el primer libro con algo que aparece en el tercero, y así...
      Tranquila, que eres muy joven todavía, me lo dicen a mí con 23, tú con 18 puedes relajarte más xD No sé cuál de los métodos de revisión es más difícil, si el tuyo o el tradicional de eliminar... Siempre es preferible que te quede algo más corto xD
      Gracias por comentar!

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  4. Llevo escribiendo desde los once años y con doce empecé mi primer intento de libro que dí por acabado a los dieciseis. No volví a coger el bolígrafo hasta los veinte, cuando empecé mi primera novela "La vara de Serbal la que acabé el pasado agosto" diez años después. Lo que en un principio iba a ser una novela dividida en dos partes acabó teniendo trés por lo que se podría considerar una trilogía corta. Luego tuve ese momento (realmente lo empecé a tener cuando ya veía el final) de "¿y ahora qué?" del que habla Abercrombie y opté por rescatar un personaje que empecé a diseñar hace seis o siete años y que ya está maduro para la cosecha. Aunque la historia se basa en el mismo mundo va a ser una novela independiente con solamente algunas conexiones con el libro precedente.

    Publico esto con el nombre de mi chica porque no soy capaz de cambiarlo por el mio que es este https://seescribencosas.wordpress.com/

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    1. Enhorabuena por acabarlo después de tanto tiempo! Los lectores hablan muchas veces del vacío que sienten al terminar una saga, ya no te digo los escritores que la escriben... Ese ¿Y ahora qué? es mucho más habitual de lo que nos pensamos: yo tengo mi saga pensada, y es muy larga, pero más allá de ella siento ese vacío, pese tener otras ideas de alargar relatos.

      Voy a echarle un vistazo a tu blog, que tiene buena pinta, ¡gracias por comentar!

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