Análisis de Worldbuilding: Róndola de Sofía Rhei #AdoptaUnaAutora

Este artículo es resultado de la Lectura conjunta de Róndola que ya estamos terminando. Como Sofía es mi autora adoptada en #AdoptaUnaAutora también estoy realizándolo para esta iniciativa. 



En lugar de una reseña (no os preocupéis que no os faltarán, la mayoría de los compañeros de la lectura conjunta va a realizarla) he pensado en hacer algo más original y más mío, como lo que es esto, un análisis de construcción del mundo. Ya que lo que me enamoró de esta novela en un principio fue el almanaque (descargable aquí) y lamentablemente, apenas se aplica en la novela. Voy a tomar fragmentos de ésta, pero también del almanaque para completar huecos. 

Si queréis más entradas de la iniciativa #AdoptaUnaAutora, hice una entrevista a Sofía aquí, y pronto espero adoptar otra autora :)

Así pues, empecemos:

Lo primero que debo aclarar es que Róndola es una obra algo satírica y de humor, y aunque también tiene una enciclopedia, no voy a tratarlo tan estrictamente como Idhún, que sí tenía aspiraciones a mundo serio. Por tanto no voy a aplicar las tectónicas de placas ni nada parecido. Además, en Róndola los dioses existen y tienen forma por lo que las posibles interpretaciones sobre ellos se reducen mucho, y aun así hay sectas.

Pero eso ya se verá en el apartado correspondiente

La cifra: El número 11


El sistema numérico de Róndola es undecimal, es decir, toma como base el número 11 y no el 10. Según la novela, esto es debido a que el sistema numérico lo inventaron los hombres ya que ellos tienen… 11 dedos, pero lo del 11 es mucho más profundo. Está considerada la Sagrada Cifra, por lo que todo gire torno al número 11 podría estar considerado una religión. En textos del almanaque se demuestra como la naturaleza de Róndola tiende al número 11:

La Sagrada Cifra, instrumento de la Casualidad o bien del Orden
Tratado acerca de las innumerables coincidencias, a menudo de aspecto sobrenatural, que se producen alrededor de la cifra once. Está narrado desde tres puntos de vista: el del vividor Crápulo, que afirma que todas las casualidades que convergen en la cifra once no pueden ser sino una prueba de su carácter divino, y que por lo tanto la vida entera está regida por una voluntad superior que hace inútil el esfuerzo; la filósofa Irenea de Placencia, que defiende la postura contraria, y asegura que ya que parece existir un orden universal el ser humano debe esforzarse por adaptarse a él y obrar en harmonia, y, por último, las ocurrencias del limpiador Fepón, que encuentra cómicos argumentos ocurrentes en la simple observación de la vida cotidiana para refutar que, efectivamente, la cifra once rija la arquitectura del mundo tal y como lo conocemos. 
Almanaque, pág 88

Y también como el 11 cumple los pretextos de una religión al cumplir el concepto de orden frente al caos. El siguiente fragmento es de una historia en el que una diosa traviesa elimina el número 11. Si queréis leerla ya sabéis dónde tenéis el almanaque y la página para leerla:

Y gracias a ello, la religión de la Cifra Santa se fortaleció. Nadie olvido el caos que se creaba si no ejercían el culto al número once. 
Almanaque, pág 103

Una muestra del sistema numérico

El número once parece estructurar todo, a lo largo del almanaque nos encontramos varias secciones de “Los once tipos de…”:

Los once grados de la vigilia y el sueño:
Euforia, tensión, alerta, presencia, aburrimiento, duermevela, somnolencia, ausencia, siesta, sueno, negrura. 
Almanaque, pág 81

Además del once, el tres y el vindus (lo que pasado a nuestro lenguaje sería el 22) también parecen tener importancia.

Los vindus sabores: Soso, esponjoso, suave, seco, frutal, cremoso, secodulce, meloso, agridulce, empalagoso, ahumado, picante, terroso, salvaje, salmarino, acre, acidulado, saladamargo, saladulce, divertido, aceitoso, excesivo. 
Almanaque, pág 104



Religión, calendario y razas:


En Róndola hay, como no podría ser de otra manera, once dioses y once meses en el calendario. Cada mes corresponde con un fenómeno atmosférico determinado y está dedicado a un dios en concreto.

Los dioses son: Abuelo Nube, Bebé del Rocío, Abuela Olas, Señora de la Lluvia, Señora de las Estrellas, Niña de las Gemas, Abuelo Fuego, Abuela Humus, Señor del Viento, Niño de la Niebla y el Señor del Subsuelo.

Los meses son, en el mismo orden que los dioses: Celesto, Cefiral, Mareal, Plulio, Noctil, Gemal, Crátero, Fertil, Ventubre, Nivembre, Cróstolo

Sin embargo, en la novela solo aparece uno de los dioses, se menciona a un par más, y transcurre solo en dos meses. Por el almanaque puede averiguarse que cada dios tiene una secta, gente que decide adorar a un dios en específico y llevan al extremo sus prácticas, tanto que pueden resultar peligrosos.

Otro detalles que me ha resultado curioso es el de las razas. Se supone que cada dios creó una raza, excepto la Señora de las Estrellas, que dotó de inteligencia a los humanos. Por tanto debería haber diez razas. En el almanaque no se aclaran estas razas y la relación con sus dioses, así pues, tras la lectura de la novela puedo sacar en claro estas razas:

Ausentes, vaamp, ínferos (estos sí, descienden del Abuelo Fuego), Grogos (de la Abuela Humus), Músicos (que son considerados una raza aparte ya que tienen doce dedos, del Señor del Viento), Faýr, Nofaýr (aquí hay otro problema y es que estos dos últimos se consideran descendientes del Abuelo Nube), Gente Ortiga (Bebé del Rocío), los marenos (supongo que de la Abuela Olas) y los humanos. Por el almanaque he averiguado que también existe la Gente Lechuza, lo que serían once razas, por lo que tampoco cuadra. A no ser que se considere los Ausentes como una derivación de los humanos (son una especie de zombies majos).
—Nosotros no nacemos. El Abuelo Nube nos llueve en una preciosa ceremonia.

Erbin, princesa faýr, Róndola pág 233.
El Abuelo Nube en el almanaque

Los viajeros descubrieron que los marenos no eran exactamente anfibios, como a veces se rumoreaba. Su piel era resistente a la corrosión del aguabrava porque desde pequeños recibían friegas con la glándula de determinado pez, y el aceite que esta desprendía iba fortaleciendo la dermis, haciéndola más griesa y proporcionándole un característico color moreno con reflejos violáceos. Los marenos apenas tenían vello corporal a causa de este tratamiento.

Róndola, págs. 513-514

El mapa:


El mapa tiene forma, como no podría ser otra, de rosquilla. Consiste en tres países: Tertius, Dritte y Kolmansien. A su vez, cada país consiste en 11 provincias que… bueno, no sé si seré de letras o qué, pero creo que el único en el que cuento 11 provincias es Dritte.

No hay mapas en internet así que he tenido que escanearlo yo
Mi escáner, en fin, parece que está manchado de pis
Podemos apreciar también la rosa de los vientos que muestra los 11 puntos cardinales. 

Otro fallo que tengo que sacarle al mapa es que no parece estar hecho para la novela. Muchos de los pueblos por los que pasan los personajes no aparecen en el mapa, y al contrario: el mapa tiene exceso de nombres y lugares que luego no aparecen en la historia. Me quedaré sin saber qué pasa en la Herida de la Tierra D:

Historia y Leyendas:


Róndola da a entender que sus reinos tienen una gran historia detrás. Prueba está en las 11 reinas Herevas, cada una representando una virtud, de tal modo que la protagonista, al ser la Hereva número 12, no encaja en ninguna virtud. 

Otra historia que tiene gran importancia en la novela es la de las Tres Hijas, tres brujas elegidas por la Señora de las Estrellas:

La Señora de las Estrellas escogió a tres mujeres entre todas las del mundo, las llamó hijas suyas, y les enseñó sus secretos. Para asegurarse de que todos los humanos pudieran conocer al menos a una, hizo que una fuera pobre y vivera entre los pobres, que otra fuera rica y viviera entre los ricos, y que la tercera se pasara la vida recorriendo el mundo.
Róndola, pág 234

Tanto que en Róndola corre la leyenda de que no puedes morir sin encontrarte a una de las Tres Hijas. A menudo la gente ni siquiera es consciente, ya que van disfrazadas, lo que origina otra leyenda:

Es la historia de un hombre que decidió hablar nunca con ninguna mujer. De este modo, sería imposible que ninguna de las Tres Hijas le dirigiera la palabra, por tanto, jamás podría morir. Llegó a vivir más de cien años. […] Una noche se quedó mirando al cielo […] Las miró y las miró [las estrellas] hasta que comenzó a comprender el mensaje que había oculto en ellas. Y en ese momento, muró dulcemente sobre la hierba. […] Se suponía que la Señora de las Estrellas se lo comunicó directamente, ya que se había negado a escuchar a sus hijas.

Róndola, pág 236
La Señora de las Estrellas

Bestiario y herbario:


En el almanaque es BRUTAL la cantidad de bichos y plantas curiosas que hay, totalmente desaprovechado en la novela, en la que solo aparecen un par. Aquí os dejo unos ejemplos del almanaque:

Sedramárgula
Hierba muy frecuente en preparados de brujería. No está clara su función en pociones y filtros, y hay quien dice que solamente sirve para amargarlos para que las brujas se diviertan al mirar las caras de quienes los beben. 
Almanaque, pág 125

Badulaque
Roedor de aspecto similar al de la ardilla que se dedica a intercambiar objetos con cualquier animal que se deje. No tiene cola, según las fabulas por que la vendió a cambio de una oreja. Tiene tres orejas. 
Almanaque, pág 64

Sisiervo
Muy parecido a un perro pequeño, tiene en común con estos su carácter servicial. Sin embargo, en realidad se trata de un animal muy dominante que manipulara a su dueño hasta conseguir que este haga lo que el desee.
Tarantejuela
Especie de aranas que dan hilos de diferentes colores. Pueden construir nidos en cualquier parte, incluyendo seres vivos que los acojan de manera simbiótica. 
Almanaque, pág 124.

Pongo las tarantajuelas en honor a Tchai, que en paz descansen

Idiomas y tradición oral:


Una de mis cosas favoritas, apenas representado en la novela. Los idiomas no se mencionan, incluso entre las distintas razas parecen estar hablando la misma lengua: la de los humanos. En el almanaque nos encontramos curiosidades como refranes (muchos, muchos refranes) y otros lenguajes que no aparecen en la novela:

Solo con manos de hormiga se ordenan pulgones.
Al murciélago sordo y al hurón gordo se los zampa el zorro.

Almanaque, pág 98
Lenguaje del abanico
Los abanicos pueden ser utilizados por hombres y mujeres pero en vez de estar hechos de plumas de faisanes, papagayos y otras aves, están hechos de pieles de iguana, rana y otros anfibios y animales como el cocodrilo. Deben tener once varillas como es el numero santo y en cada varilla deben ir escritos el nombre y apellidos de la persona, la casa a la que pertenece, si está casada, soltera o comprometida y un secreto que haya salido a la luz. 
Almanaque, pág 122



Arte, comida y juegos


Como ya dije en la entrevista, me fascinó que en Róndola el arte mayor fuese la costura. De ahí que en el almanaque se enumeren tantos tipos de punto, de agujas y demás. Esto afecta hasta la economía, como ya trataré. Pero que la costura especial no quiere decir que se desestimen el resto de artes, como por ejemplo, este fragmento de la sección de la Pinacoteca Real de Tertius, una de sus once colecciones:

Retratos reales
La más antigua y extensa de todas las colecciones es la de retratos reales, que incluye más de endemil y en la que están representados tanto los monarcas legítimos como los ilegítimos, los héroes que jamás existieron y ciertos enemigos finalmente emparentados con la casa de Raigna, después de trintados generaciones en el trono. […]Entre las obras más importantes destaca La familia real o las quarantamilus formas de la cortesía. Un cuadro de escasos tres metros de ancho y cuatro de alto en el que sin embargo Vela Velazqueña, pintora de cámara de la reina Hereva XI, consiguió representar todas y cada una de estas delicadísimas normas de conducta en los gestos mas triviales. De tal forma que solo con la posición del dedo índice de la princesa heredera se evocan a la vez las milus formas de firmar. 
Almanaque, pág 202

Esto va más allá, ya que tambén hay “colores magistrales”, colores con algún tipo de aplicación mágica:

Nectario (frugal + sales + aguapolen): Es el color de la alegría, de la fiesta y del canto a la vida. Es importante conseguir el tono adecuado, porque con un nectario intenso se produce un estado perpetuo de embriaguez. 
Almanaque, pág 208

Por último la comida. El almanaque está lleno de recetas. Trataré más cosas en el apartado de protocolo, pero dejo aquí la receta que es meme:

Estofado de nabo y rabo
Este plato tradicional se recomienda para que los funcionarios recuperen fuerzas tras una larga jornada. Es típico de los meses fríos, sobre todo en las regiones de montaña. Se dice que si lo toman las mujeres corren el riesgo de que les salga bigote y de que la voz se les ponga recia, cosa que estuvo bastante de moda en tiempos de la quinta reina Hereva. No confundirlo con el plebeyo estofado de rabo y nabo, que tiene una receta muy diferente. 
Almanaque, pág 170

Por último, los juegos, de los que no voy a hablar mucho, solo dejaros este ejemplo:

El Onzava
El Onzava es un juego que reúne a los mejores matemáticos del continente. Solo ha tenido una partida, que lleva durando… desde siempre. Consiste en tomar los diez primeros números del sistema undecimal e intentar multiplicarlos y dividirlos hasta obtener once. Ni que decir tiene que la recompensa por obtenerlo es inimaginable […] 
Almanaque, pág 185



Gobierno y protocolo:


En Róndola, como la fantasía clásica y los cuentos de hadas en los que se basa, los gobiernos son monarquías. Existen ministerios curiosos como el de Protocolo y Diplomacia y el de Convivencia entre Especies. Tan estrictos que pueden resultar pesados;

Los pescados y carnes, antes de ser consumidos, deberán registrarse en el Ministerio de Latifundios y Señoríos, Departamento de Ganaderías, Ríos y Mares, para saber a quién poder culpar si luego resulta haber algo en mal estado. 
Almanaque, pág 83

Si se desea convocar reuniones de más de once personas, ya se trate de celebraciones privadas o de carácter social, es necesario pedir autorización mediante copia por triplicado al Ministerio de Protocolo y Diplomacia. 
Almanaque, pág 105

Entre los aristócratas de Róndola hay que cumplir unas normas muy estrictas. Por ejemplo, toda la comida tiene que tener forma de róndola (lo que ocasiona un drama a la protagonista cuando tiene que comer “comida plebeya” sin esta forma) y otras curiosidades…

Hay que dividir la comida en once pedazos iguales mientras aún está en el plato. Asimismo, se recomienda masticar exactamente once veces cada bocado. 
Almanaque, pág 83

Pincho, trincho y cincho, los cubiertos de los plebeyos
Los aristócratas tienen 11, por supuesto


Trabajo y economía:


El trabajo en Róndola parece transmitirse de forma gremial, de padres a hijos, como muestra este fragmento del almanaque:

Los médicos, curanderos, abogados y demás carreras más importantes del reino serán pasadas de padres a hijos, serán transmitidas mediante un diario en donde estarán anotados dos tercios de lo que tienen que saber; el tercio restante será lo que los mayores de onseis anos anoten de sus experiencias para la siguiente persona de la familia.
En caso de que el hijo o hija no quiera continuar con la profesión será castigado, se le enviara con el empleo que más odie. 
Almanaque, pág 63

En cuanto a economía, se trata de uno de los detalles que me ha resultado más curiosos: se paga con hilo, siguiendo la estela de la costura como la mayor de las artes. Depende del color del hilo, vale más o menos, así como, obviamente, de la cantidad. 



Hay muchos otros aspectos que me dejo sin comentar, como el de la educación o más extensamente las recetas, pero el artículo ya tiene 2600 palabras y os estaréis aburriendo de mí. 

A pesar de todo esto, y que el almanaque fue el detonante, no está suficientemente integrado con la novela, si no más “aparte”, por lo que la novela no me ha llegado a gustar todo lo que desearía :( 



Como ya he cumplido con las dos entradas de #AdoptaUnaAutora estoy pensando en adoptar a otra. No quiero dejar a Sofía porque posiblemente lea más cosas de ella y haré reseñas y demás, pero va siendo hora de enseñar otras autoras algo más desconocidas :D

Comentarios

  1. La verdad es que siempre me ha parecido curioso tener tu propio almanaque si no interviene en la historia. Quiero decir, hace poco me he comprado El mundo de Hielo y Fuego para poner en orden lo que sé y lo que no de ASOIAF, pero es que hay worldbuilding por todos lados. En otras ocasiones, como MdI, pues me resulta algo insustancial.
    En este caso tendré que opinar tras leer el libro, pero la verdad es que es una pena que se haga todo este worldbuilding y apenas sí se aproveche. Quiero decir, no hay que meterlo todo a la fuerza, pero teniendo un referente rico..

    Una lástima 8<

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    1. Es porque creo que para el almanaque se contó con más gente y porque fue una especie de promoción que se hizo a posteriori :(

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