10 de abril de 2017

Cielo y futuro en los mundos de fantasía

Casualmente estas son dos cosas que definen a la ciencia ficción, pero no, no voy a hablar de ciencia ficción, voy a hablar de yo alcanzando un nuevo grado de frikismo.



Muchos vais a pensar que soy una exagerada, que nadie va a tener esto en cuenta en su worldbuilding… Sí, voy a hablar de las constelaciones. Se me ocurrió este maravilloso tema cuando vi este artículo en twitter el otro día, pero si hago artículo es porque se lo he visto hacer a la gente. Y en el caso del futuro y más concretamente las profecías, hay algunas que definen sagas enteras de fantasía. Así que vamos a ello:


Definiendo el cielo de tu mundo


Partamos de la base de que quieres hacer un mundo “realista” es decir, un planeta integrado en un sistema solar y no un Mundodisco o plano (en cuyo caso también podrás aplicar esto de una forma más libre). Supongamos que tu mundo tiene noche, porque como pongas muchos soles no vas a tener apenas oscuridad para que se vean las estrellas en el cielo. Ahora tienes que preguntarte qué se ve en la noche.

Las estrellas


Lo más obvio y lo primero en lo que pensamos es en las estrellas, que tendemos a agrupar en constelaciones para localizarlas mejor. Basándonos en como las agrupamos las terrestres podemos dividirlas en:

  • Las circumpolares: las estrellas que siempre están en el cielo, porque están situadas en el eje sobre el que gira el planeta. La estrella polar es conocida por ese nombre porque su situación coincide con el eje de rotación terrestre, por eso siempre indica el norte. Son visibles en cualquier época, pero cuidado si cambias de hemisferio. En el Hemisferio Norte son las dos Osas y en el Sur es la Cruz del Sur.
  • Las zodiacales: Muy importantes en la astrología como veremos luego. Son las constelaciones sobre las que pasa el Sol. Y sí, el Sol. En el momento en el que publico este artículo, 10 de abril, la gente que está naciendo ahora será del signo Aries. Y no es porque se vea la constelación de Aries en el cielo, es porque el Sol ahora mismo está sobre Aries, la que se ve en el cielo de noche ahora mismo es Libra que es la opuesta.
  • Las demás: Por las que no pasa el Sol pero tampoco son circumpolares. 


En la actualidad conocemos las constelaciones, al menos las del Hemisferio Norte, por el riquísimo legado que nos dejó la mitología griega. Cada constelación tiene su mito particular. Pero esto no ha sido siempre así, cada cultura ha dado interpretaciones distintas a las constelaciones. Los egipcios, por ejemplo, tenían una fijación por Orión, creían que estaba relacionada con Osiris, el dios de los muertos. Por ello, las pirámides de Giza están construidas según la constelación, y además tenían pequeños túneles interiores que miraban hacia la estrella Sirio, la más brillante del Hemisferio Sur, que también era muy importante para los egipcios, ya que marcaba la crecida del Nilo como explico aquí.

Por tanto, algo tan lejano y remoto como las estrellas, sí que influye un poco en las culturas, especialmente en la alineación de edificios como los templos. Pero los túneles de las pirámides ya no están dirigidas a Sirio. Casi 5000 años después, el cielo ha variado, nuestro Sol también está girando torno al centro de nuestra galaxia.

Los planetas


Seguimos en fantasía, sí, no he cambiado a la cifi. Si nos ponemos estrictos, el sistema solar en el que se encuentre tu planeta, va a tener que contener por ejemplo, un planeta grande como Júpiter, que desvíe los asteroides hacia él. 

Pero seguro que eso lo explican otros artículos mejor que yo. Lo que venía a decir es que no todos los planetas se ven a simple vista. Urano y Neptuno no se descubrieron hasta el siglo XVIII y XIX, y Plutón ya ni os cuento.

La Galaxia


Parece que estoy escribiendo sobre Star Wars. Como tengo la desgracia de vivir en una ciudad con mucha contaminación lumínica la he visto muy pocas veces y muy tenuemente, pero el canto de la Vía Láctea está ahí. Claro, que también se ve porque estamos en una galaxia en forma de disco, quizá en una galaxia con otra forma no se vería nada… o se vería otra cosa. Es un poco trambólico esto de pensar en qué galaxia está tu mundo, pero nuestra Vía Láctea está llena de simbolismo precioso, además de por el mito que le da el nombre (puto Hércules, como se puede ser tan bruto), por otras leyendas como la de indicar a los peregrinos el camino a Santiago.
A esto me refiero


Los obvios: Los Satélites


Supongo que tu mundo tendrá una o varias lunas… O podría no tenerlas, reduciendo así la luz en la noche y permitiendo que las estrellas se vean más claras. Creo que nuestra Luna jugó un papel fundamental en la formación de la vida, igual que Júpiter como he dicho más arriba, pero tampoco vamos a ponernos muy estrictos, que yo soy de letras y hay una alta probabilidad de que la cague.

No voy a comentar aquí muchas cosas más que las obvias: Las lunas tienen fases por la sombra que el planeta proyecta sobre ellas y pueden generar eclipses, también de gran importancia en la fantasía (cuando el malo maloso va a realizar un ritual con el que invocar al dios oscuro y los protagonistas NO PODÍAN HABER SALIDO UN POCO ANTES DE SU CASA, no, tienen que derrotarle la noche del eclipse por la tensión dramática).

En ejemplos de ciencia ficción se ha explorado el que la vida se desarrolle en lunas y no en planetas, está por ejemplo Pandora de Avatar, la de los bichos azules. No sé si en fantasía se ha explorado esta posibilidad.

La astrología


La astrología es la creencia de que el destino de las personas la dictan las estrellas y los movimientos de los planetas. En el momento de su nacimiento queda marcado por la situación del cielo en este momento. En nuestra cultura, el zodíaco ha pasado a ser un sinónimo de horóscopo, reducido a una página inventada en la mayoría de los casos al final de los periódicos. Pero aún hay sociedades altamente supersticiones, como la india, que se lo toman muy en serio, hasta el punto en el que en las bodas el sacerdote tiene que comprobar si los signos de ambos son compatibles. Los chinos no se basan en las constelaciones, sino en los años, y los mayas tenían un calendario aparte para el horóscopo que no coincidía con el año, de tal manera que dos personas que naciesen el mismo día pero en dos años distintos, lo más posible era que sus signos no coincidiesen.

Inventarse un sistema astrológico es una locura, además de que apenas va a aparecer en la novela, pero es un rasgo curioso que existe en prácticamente todas las culturas y que en ocasiones llega a cobrar mucha importancia en civilizaciones supersticiosas. 

Las profecías


Y llegamos a la parte más interesante para la fantasía. No son pocas las novelas que toman una profecía como tronco principal de la historia, de la cual van cumpliéndose todos y cada uno de los puntos, por lo general errónea o ambiguamente interpretados (porque si no para qué íbamos a leer la novela).

Normalmente las profecías vienen a señalar el fin de una época de oscuridad o el señor oscuro que la produce o bien todo lo contrario, anuncian un cataclismo o incluso el fin del mundo. 

Pero una de las cuestiones que más me llama la atención de las profecías es: ¿Quién las dicta? ¿Los dioses? ¿Cómo? ¿A través de un profeta, de un enviado sobrenatural como un ángel? ¿Estaba escrita en un libro muy muy muy antiguo? ¿Se obtuvo a partir de la astrología? En Idhún los oráculos son edificios que yo me imagino como una antena parabólica gigante, para captar directamente la voz de los dioses. 

En el mundo real hay varios ejemplos de cómo obtener profecías. Los egipcios tenían un sistema muy sencillo: el oráculo de Amón. Básicamente sacaban de procesión la escultura de Amón y por lo que yo entiendo, avanzaban y de vez en cuando, retrocedían. La gente se ponía delante y formulaba una pregunta de sí o no: si la procesión avanzaba era un sí, si retrocedía era un no.

Pero este método es muy aburrido, pasemos mejor al del Oráculo de Delfos o al de los chamanes de tribus más pequeñas. Las claves de estos está en: Droga.

El Oráculo de Delfos estaba construido sobre una veta de gas, el cual la pitia respiraba, y bebiendo agua de la Fuente Castalia (la cual también debía tener su componente de cosa importante) empezaba a flipar y a decir palabras inconexas. Junto a ella había un profeta que intentaba darle sentido a sus palabras, de ahí todas las posibles interpretaciones y que una acabase convirtiéndose en la que más tarde se cumpliría (por ello se decía que el oráculo no se equivocaba nunca). Lo mismo en tribus amazónicas que consumían ayahuasca, por ejemplo, y muchas otras sustancias que desconozco.

Este mojón es el ónfalo, un pedrusco que marcaba el centro del mundo
Porque ZEUS mandó dos águilas desde los extremos del universo y se encontraron en Delfos
Por ello también se sea un lugar tan sagrado y conectado con los dioses


En el caso de catástrofes o el fin del mundo, algo más general y que afecta al mundo entero, suele venir de una cuestión mitológica, como el Ragnarok en la nórdica, o el ciclo de los yugas y el último avatar de Vishnú en la hindú

En la fantasía las profecías suelen ser más concretas y marcan el destino de una o varias personas. Ahora habría que pensar si realmente es el futuro, o es lo que los dioses quieren que pase, y por tanto fuerzan a los protagonistas para que su profecía se cumpla. ¿Qué pensáis? 


Y esto es todo por hoy. Seguramente El domingo que viene no suba entrada porque vacaciones. Os recuerdo que podéis aprovechar esta semana para finiquitar vuestro relato para la antología jeje.

2 comentarios:

  1. Hola!! Me ha gustado mucho tu entrada, es muy interesante. Soy escritora de fantasía y empecé a crear algunas constelaciones en mi WB y ahora tengo ganas de darle mas pinceladas aunque para las novelas no sea muy, muy importante. Ya de paso me quedo por aquí, un beso.

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    1. Es eso, un detalle pequeñito que en la mayoría de historias será algo pasajero, pero da matices.
      Gracias por quedare! Espero que te gusten las demás entradas

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