14 de mayo de 2017

Religiones: El Jainismo

Hace poco pregunté en una encuesta en twitter que qué queríais más en el blog. La opción de historia y mitología quedó muy alta. Y sé de un montón de gente que disfruta de mis hilos de mitos y de historias varias. Así que por qué no traerlo al blog.



Ya os he hablado de los jainas en otras entradas, como por ejemplo esta como ejemplo de una religión ateísta. “Lol guadefac, ¿cómo puede ser ateísta una religión?” Pese a que seguramente esté repitiendo algo que ya dije en otras entradas: Una religión es un sistema de creencias en base a lo sobrenatural, habitualmente, en seres. Estos seres solemos clasificarlos en dioses, si son muy elevados y lejanos y suelen pasar un poco de sus creyentes en lo cotidiano. Los espíritus en cambio, tienen menos poder pero están ligados con la sociedad que los adora, bien por formar parte de la naturaleza que les rodea o porque los espíritus son los propios antepasados. 

Pero el jainismo no tiene nada de esto, no tiene dioses ni otra criatura que intercedan. Es el individuo contra el mundo. Se podría decir que es una religión no teísta, pero eruditos como Heinrich Zimmer crearon el término “transteísta” para definir esta religión, ya que aunque no tenga dioses, sí tiene santos. 


La religión jaina es profundamente pesimista: Todo en la vida es dolor, el ser humano solo ha nacido para alterar el curso de la naturaleza y crear violencia. El cuerpo es una prisión para la jiva, algo que para nosotros sería así como el alma pero que tampoco es un alma exactamente. Cuando nacemos la jiva es pura y transparente, pero según vamos cometiendo actos en nuestra vida se va coloreando, cada vez de colores más oscuros. Al morir, la jiva se libera del cuerpo y si ha permanecido más o menos pura ascenderá como un globo hasta chocar con la cúpula celeste, donde se encontrará con otros jivas ya liberadas. Si por el contrario está muy sucia, caerá de nuevo en la rueda de la reencarnación en la que se basan prácticamente todas las religiones que nacieron en India.

Cosmografía jaina, con el Monte Meru en el centro del universo
Por tanto, el mayor precepto de los jainas es la Ahimsa, la no-violencia (que gente como Gandhi tomó prestada luego para sus ideales políticos y también salpicó a otras religiones) no solo contra otro humanos y animales, sino contra toda la naturaleza. En las casas jainas no existen las toallas, por ejemplo, debes dejar que el agua se evapore de tu piel de manera natural, sin perturbar su camino. 

Por supuesto son vegetarianos, ya que consideran que alimentarse de seres sin sistema nervioso es el menor daño que pueden hacer. Prefieren alimentarse de frutas, ya que así no dañan la planta entera. No son veganos porque sí que toman leche, siempre y cuando se haya seguido una serie de requisitos, como que el ternero haya tomado la leche que necesite antes de ordeñar la vaca. Pero tampoco comen de todas las plantas, por ejemplo, no pueden comer las que se extraen del suelo, para evitar provocarle daño a la tierra. Esto incluye por ejemplo los tubérculos. Ahora imaginad una vida sin patatas y entenderéis el sufrimiento.

Además es creo que la única religión que permite el suicidio, siempre que se lleve a cabo de una manera determinada: quedándose quieto y muriendo de deshidratación. Por eso en las esculturas de sus santos hay veces en las que se les representa con enredaderas en las piernas y en los brazos.

Estatua de Gomateshwara, hijo de unos tirthankaras, construída a finales del siglo X
Dentro de los monjes jainas hay dos ramas: los svetambaras, que solo visten con una tela blanca y los dirgambaras, los “vestidos de cielo” o “vestidos con los punto cardinales”. Que van en bolas por la vida, vamos. Algunos también llevan una escobilla para barrer el suelo y así no pisar ningún bicho, y una mascarilla para evitar tragárselos accidentalmente. Porque según los jainas tu intención no cuenta, cuentan tus actos. 

Obviamente, antes de que os imaginéis a los jainas como unos locos sectarios que van desnudos en la vida, diré que no es así la mayoría de veces. Los jainas están integrados en la sociedad india pese a sus no pocas peculiaridades, también es verdad que llevan mucho tiempo y comparten algunos dogmas con los hinduistas. Suelen ser joyeros, por lo que son algo así como “los judíos de India” ya que debido a esto también son bastante ricos. Pero por su religión no necesitan gastar tanto como atesoran, por eso gastan mucho más en construir templos. Y por eso los templos jainas son verdaderas obras de arte.

Y ahora preguntaréis cosas como: “vale, si son joyeros, el oro y las piedras hay que extraerlas de la tierra…” Yo tampoco entiendo muchas cosas, lo mejor sería preguntarles a ellos pero no tuve la ocasión de hablar con ninguno.

Templo de Ranakpur (s. XV), al cual también pertenece la cúpula de fondo de la cabecera
Ahora que ya os he hablado un poco de lo que hacen voy a hablaros de su historia. Ya he mencionado más arriba que no tienen dioses, pero sin embargo, he mencionado algo de unos santos. Estos santos no pueden ser interpretados como “elegidos por un dios” sino por hombres que llegaron a santos por iluminarse. Obviamente, como todas, el jainismo vende que la suya es la verdadera, pero tampoco es una religión expansionista.

En el jainismo existen 24 santos, llamados tirthankaras (que significa algo así como “creador de vados” donde los vados son caminos más directos hacia la iluminación), cada uno simbolizado por un animal y un color. Estos santos acudieron y se iluminaron con la religión verdadera cuando los hombres ya la habían olvidado. El más importante de estos santos es el último, el número 24, llamado Mahavira (que significa literalmente “gran héroe”). Según los jainas, Mahavira fue el último de estos profetas, el que recordó el jainismo y volvió a transmitírselo a la humanidad. El primero Rishabhanatha, se dice que nació hace 8400000 años purva, donde un año purva son 8400000 años normales. Creía que ya estabais acostumbrados a los períodos laaaaaarrgos.

Se cree que Mahavira nació en el siglo VI a.C. ¿Y sabéis quién nació también por esas fechas? El señor Siddharta Gautama.

Ejemplo de cosa que parece budista pero es jaina
Los tirthankaras son lo mismo que los budas: santos que gracias a la iluminación han logrado liberarse de la reencarnación. Pero el último de los tirthankaras del jainismo nació poco antes que Siddharta se iluminase, el primer buda del budismo. Recordemos que un buda no es solo Buda como tal, sino todo aquel que se ilumine, aunque solemos llamar así al primero. No solo eso, sino que en China torno al mismo siglo nacieron Confucio (el chino-japonés que inventó la confución… Vale, el día de los memes fue ayer) y Lao-Tse (según los chinos, los historiadores creemos que un par de siglos más tarde), creadores del confucianismo y del taoísmo respectivamente. Aunque estas dos son corrientes más filosóficas, también tienen un importante contenido religioso. Unos años más tarde, por Grecia rondaba Sócrates, que a su vez instruyó a Platón y éste a su vez a Aristóteles, sentando las bases de la filosofía occidental. Algo debió ocurrir en el mundo entre los siglos VI y V a.C. para que todo el mundo se pusiera a filosofar.

Volviendo con el budismo, la iluminación como vía de escape no es la única similitud que tiene con el jainismo. Muchas corrientes también comparten el vegetarianismo y el concepto de la no-violencia. Ya habéis visto las representaciones de los santos, son clavaditas. Y como el jainismo, el budismo también fue ateo en un principio, en sus primeras escuelas… Antes de que los hinduistas lo adoptaran como un avatar de Vishnu, los tibetanos le colocasen como padre de los dioses en su panteón y los chinos tomaran los budas y los boddisattvas como más dioses para la remezcla que ya tenían. 

Y aunque esta entrada no ha sido de fantasía, ya sabéis que intento aprovechar todo lo que sé para aplicarlo. ¿Qué pasó en el siglo VI a.C.? ¿Hubo una catástrofe, algo que hizo replantearse a la humanidad sus creencias (recordemos que a Sócrates le condenaron a muerte por negarse a creer en los dioses), que nos llevó a pensar que quizá estábamos haciendo algo mal? ¿O todo lo contrario, que hubo una época de buen tiempo y cosechas abundantes que provocó que la gente tuviese más tiempo para filosofar?

Espero que os haya gustado esta entrada un poco diferente :D

2 comentarios:

  1. Jo, sabía que lo de Theramore le había dolido fuertemente a Jaina y se había vuelto loca, pero no pensé que fuese como para montarse un culto...
    Ahora en serio, me encantan estas entradas que haces sobre religiones o mitologías poco comunes (poco europeas). Había escuchado algo sobre las grandes restricciones que tenía esta pobre gente, pero la contextualización que elaboras resulta de lo más interesante. Ahora yo también me pregunto que pasó en ese siglo. Tenía entendido de cuando estudié filosofía que Platón y compañía filosofaban mucho porque estaban sin guerras y con muchos esclavos y tenían mucho tiempo libre, pero da para pensar lo estaría pasando o no en toda Asia, que siempre se olvida en el insituto (normal que luego inventen la confusión...)
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  2. Woooo, no sabía que eran joyeros, sólo que sus templos eran obras de arte. Otros que acumulan dinero y no sé como todavía son los sikhs. Pero esos si se lo gastan. EL AEROPUERTO SIEMPRE ESTÁ LLENO DE ELLOS.

    ResponderEliminar