Influencia del clima en el lenguaje y la religión de los mundos de fantasía



La primera semana de enero, hace 200 años, se publicó una obra que se considera hoy día la madre de todo un género. He querido dar un homenaje a tan ilustre novela reviviendo este blog con un rayo de luna.



Bueno la verdad es que… no. Necesitaba revivir el blog un día de estos y ha sido un “vamos a hacerle un homenaje a Mary”. No voy a enrollarme con excusas inventadas para justificar por qué he dejado el blog desatendido pero

Meh.
Allé voy.

Rescatando artículos antiguos, ya tengo este sobre cómo debería funcionar el clima en un mundo más o menos en líneas generales. Este viene a continuar un poco eso, o más bien, cómo influye el entorno, y concretamente el clima, en una sociedad y todo lo que incluye eso (la religión, el carácter de la gente de esa sociedad, su tecnología…).

El lenguaje


Estaba el otro día en twitter cuando me encontré un hilo de palabras en gallego. Todo bien hasta que se me cruzó este tuit:



O por poner un ejemplo de literatura: de La mano izquierda de la oscuridad, de Úrsula K. LeGuin, que transcurre en un planeta helado al que los humanos de la Tierra llaman Invierno:
Nieve caída, nieve recién caída, nieve de hace tiempo, nieve que precede a la lluvia, nieve escarchada... El orgota y el karhidi tienen una palabra para cada una de estas nieves. En karhidi (que conozco mejor que el orgota) he contado por lo menos sesenta y dos palabras para las distintas clases, estados, edades y cualidades de la nieve, es decir la nieve caída. Hay otra serie de palabras para las variedades de la nieve que cae; otras para el hielo, y unas veinte más que indican la temperatura, la fuerza del viento, y la clase de precipitación de ese momento, todo junto. Aquella noche me senté y traté de hacer listas de esas palabras en mi cabeza. Cada vez que recordaba una nueva, repetía la lista insertando la palabra en orden alfabético.
Por cierto, esta novela tiene unos detallitos del mundo interesantísimos (como este párrafo) pero a mi parecer falla un montón en cohesionarlos y darles cuerpo :(

Aquí tenemos cómo el clima ha influenciado en el lenguaje. Al ser la lluvia un fenómeno muy habitual en Galicia, es normal que en el gallego se distinga una palabra para la lluvia fina, para la que cae mucho de golpe y desaparece y para la que se prolonga durante días. No es simplemente “lluvia” sino que cada tipo de lluvia se ha calificado según la cantidad, la intensidad o la duración (como dice LeGuin) y se ha otorgado una palabra distinta para cada uno de estos fenómenos. 

Pero parece que el clima no solo influye en la cantidad de vocabulario empleado en denominar ciertas cosas. Hace un tiempo encontré este vídeo sobre el habla andaluza, que si no podéis ver os lo explico ahora: Sostiene que, al contrario de lo que se suele pensar, el andaluz es un habla más avanzada que el castellano, puesto que se encuentra más lejos del latín y es capaz de expresar más conceptos más rápido. En el vídeo también añaden, que dado que en Andalucía hace mejor clima, se hace más vida en la calle, lo que ha conllevado a más contacto entre humanos y por tanto, una aceleración del habla. 

Pero no caigamos aquí en tópicos de “la gente que vive en zonas cálidas es más maja, la de zonas frías es mas seca”, aunque vuestros viajes puedan demostrarlo.

La religión


Esto es bastante obvio, ¿no? Un país con mucha costa le dará mucha importancia al dios del mar, al de las tormentas, al de los vientos y al patrón de la pesca, mientras que otro más al interior, apenas tendrá un dios general del agua o dioses menores para los ríos centrándose quizás más en dioses de la tierra y de las cosechas. Ya os conté cómo construir un mapa a partir de la religión, pues ahora vamos a hacer un poco lo contrario. 

Pero el clima puede influenciar no solo los dioses a los que se adora más o menos en una religión, sino la filosofía que sostiene todos esos dioses. Dejadme hablar de nuevo de India y su monzón.

En el cristianismo siempre se ha tenido un concepto lineal del tiempo: Dios creó el mundo, ahora vivimos en él, y algún día, unos ángeles tocarán unas trompetas, otro angel nos matará a todos, algo de una prostituta montada en un dragón de siete cabezas, los santos saldrán de sus tumbas cuales zombies ¿? Que se acabará el mundo, vamos. Naces, vives, mueres y entonces vas al cielo o al infierno, no hay más salida.

En la religión hindú, por no decir en todas las religiones que tuvieron su origen en el sur de Asia (y ya digo que no son pocas) se tiene otro concepto de esto: lo cíclico. Naces, vives y mueres, sí, pero antes de nacer ya has vivido otra vida que ha condicionado esta, y al morir condicionas la que va a ser la siguiente. Y no solo todos los seres vivos están condicionados a esto, sino el universo entero es destruido cada muchísimos millones de años y creado de nuevo desde cero. La finalidad de la famosa iluminación del budismo no es más que comprender el universo para poder liberarte de él, no reencarnarte y al fin poder descansar en paz. El descanso se obtiene al salir del ciclo.

Buda Paranirvana (o la muerte de Buda, mientras tomaba una plácida siesta) que vi en mi viaje, en las cuevas de Ajanta.
La foto está tomada por uno de mis compañeros de viaje, Ramón Muñoz, aquí su flikr :D

Aunque todos tenemos ojos para ver que las estaciones se suceden cíclicamente, el monzón es un cambio tan violento que no extraña que haya influenciado en mitologías de “barrer todo para empezar de nuevo”. Pero pese a que mis palabras susciten lo contrario, el monzón es todo un acontecimiento en India. Llega después de un horroroso verano con medias de 50 grados, por lo que el agüita y unas nubes que tapen el sol las horas en las que más pega, son muy bien bienvenidas.

Vamos a seguir con temperaturas de 50 grados, pero ahora en el desierto. Estoy jugando al Assassins Creed Origins, un juego que transcurre en el Egipto Ptolemaico, a puntito de caer bajo Roma (cuando todo eso de Cleopatra). Estoy enamoradísima del juego, no solo porque te permite patearte el Egipto de la época (muy bien construido históricamente), lleno de detalles como traducciones literales de papiros que en realidad existen.

Esto que os voy a contar ahora no es real, es una invención del juego, pero no por ello menos interesante. Por una misión principal, tienes que ir a la ciudad de Letópolis, una ciudad que los egipcios de esta época ya consideraban antigua y quedó enterrada bajo la arena. Las misiones principales van por otros lados, pero si te entretienes con las secundarias, empiezas a descubrir cosas chungas. Como que hay ciertas sectas de Sekhmet, la diosa de la guerra y el desierto, con cabeza de leona, que atacan a los aldeanos que tratan de desenterrarla para buscar un futuro allí, y que uno de los aldeanos está muy asustado porque en la casa que acaba de desenterrar hay una inscripción que no entiende y teme que sea una maldición. La cadena de misiones te lleva a un recinto de un templo enterrado en el desierto, en el que tienes que colarte por una grieta. Allí, entre cadáveres secos de sacerdotes y papiros de rituales, descubres que la ciudad entera fue entregada a Sekhmet, a cambio de una buena crecida del Nilo (los años en los que el río crecía poco provocaba hambrunas, y es de suponer que llevaban unos cuantos años malos). Así se explica por qué la ciudad quedó sepultada en la arena, engullida por la diosa, y por qué no debe desenterrarse, pues sería arrebatársela a Sekhmet y despertar su ira de nuevo.

No tiene nada que ver con lo que estoy hablando pero una cosa que me encanta del juego es los egipcios son conscientes de lo antiguos que son sus propios monumentos (recordemos que esta época está más cercana a la nuestra que a la construcción de las pirámides, en el 2500 a.C. cuando nosotros estamos en 2018 y el juego transcurre en el 49 a.C.)

Y eso es todo por hoy. Sé que hay otras 3849282 cosas en las que influye el clima, las más obvias la flora y la fauna, por ejemplo. En cuanto a sociedades, puede que la forma de vestir, pero es más extraño pensar en la cantidad de sustantivos utilizados para nombrar una sola cosa.

Comentarios

  1. Hola, Malvael:

    Me encantan tus artículos sobre worldbuilding y este de los que más. Pero no me ha quedado clara una cosa, ¿por qué crees que Le Guin falla en cohesionar los elementos del clima y el lenguaje?

    A mí me parece que es uno de los libros mejor concebidos en cuanto a worldbuilding, en gran parte porque no abruma al lector con largas parrafadas descriptivas sino que permite que permeen los detalles de la religión, el clima y el lenguaje en el habla de los personajes y en su manera de ver el mundo.

    Un abrazo :)

    Marta

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    Respuestas
    1. ¡Hola! Con lo de integrar los elementos no me refiero a cómo se describen en el texto (pues como dices, sí que lo muestra de manera que no se hace pesado y eso es todo un logro), sino cómo están integrados los elementos entre sí en el mundo. Por cómo se describe el mundo en general, parece que Ursula ha tomado como base una sociedad medieval estándar, digámoslo así, y ha añadido los elementos y pequeños detalles muy originales, pero que no terminan de profundizar y enraizar en la sociedad. No sé si me explico, es como si esos detalles no modificasen la sociedad realmente, como si fuesen un detalle curioso, pero que no justifica ciertas actitudes de la población.

      De todos modos el libro tiene ya sus años y no hay que quitarle el que fuese muy original e innovador en su tiempo y una magnífica obra al fin y al cabo.

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  2. Me gustó, fue un buen articulo, instructivo en la construcción de una religión.

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    1. Lo bueno de esto es que no sirve únicamente para religiones, sirve para una sociedad en general ^^

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