La tríada básica de personajes

Aunque parezca que no haga nada con mi vida y estoy igual de muerta que este blog, la realidad es que no tengo tiempo (en realidad sí, pero prefiero escribir mis relatos y mis novelas). Como mi vida no os interesa, pasemos al tema de hoy:



Estoy asistiendo al curso “Cómo contar una historia” impartido por Javier Castañeda. Me gustaría decir que es de escritura, pero como el título indica, es más de lo que se llama el strorytelling, es decir, de historias, sin importar que el formato sea escrito, en viñetas o en vídeo. Allí hablamos de libros, pero sobre todo de tramas de películas: analizamos los hechos, los personajes, la simbología de ciertos elementos… Tampoco he venido aquí a plagiar una clase de Javier, weh, pero sí que sus clases acaban dándome ciertas ideas para artículos cómo este.


El otro día estábamos hablando de los distintos tipos de tramas, especialmente en las películas. Una de ellas se llamaba “El vellocino de oro” (si queréis explicación mitológica, os la dejo al final del todo de este artículo, no voy a cortar el rollo ahora), que es lo que se conoce en la literatura como el típico viaje del héroe. Hay quienes dicen que esta trama ya está gastadísima y no debería escribirse más, pese a que las historias que siguen fascinando en novelas o recaudando cifras millonarias en los cines son en su mayoría viajes del héroe. En fin, que no voy a eso.

La trama del Vellocino de oro suele estar protagonizada por un equipo de personajes. Tenemos un protagonista, que a la vez suele ser el personaje más plano y más aburrido, pero sobre el que ha recaído la principal acción. Está construido así aposta para que el lector/espectador pueda identificarse con él: al no estar muy definido, tiene unos rasgos muy básicos y moldeables. Este protagonista suele apoyarse en otros tres personajes con algo más de carisma, cada uno un representante de tres virtudes humanas: El sentimiento, la mente y la fuerza.



En cuanto Javier comentó esto, esta imagen acudió a mi cabeza. Para quién no lo sepa, es un fotograma del Final Fantasy XV, en el cual manejas a Noctis, el príncipe de un reino invadido y sobre el que cae el peso de la trama. Pero más que Noctis, venía a hablaros de sus tres amigos, que cumplen perfectamente este esquema: Ignis, quien suele conducir el coche con un porte de lujo y a quien tiras de la manga pidiendo ayuda cuando Noctis se mete en un lío, Prompto, el alma infantil (WIIIIIII CHOCOBOS), y Gladio, el guardia real fan de los noodles que lleva un mandoble más grande que él.

De hecho, si nos vamos a historias clásicas, vemos que algunos personajes ni siquiera tratan de ocultar esto bajo
capas de personalidad, literalmente buscan el cerebro, la fuerza y el corazón


Oye, pero esto no es siempre así


Por supuesto que no, esto es un esquema básico y clásico. Creo (y esto ya es cosecha mía, sin fuente fiable) que puede venir de la simbología del número 3 desde el principio de los tiempos, más presente en nuestra sociedad a través del cristianismo y su trinidad (Padre, Hijo y Espíritu Santo), o en términos más metafísicos: Alma, cuerpo y espíritu.

Yo tampoco sé muy bien de dónde saco estas fotos, pero mola.

Siempre hay grupos de personajes donde esto se va de madre y ya no son 3 ni 4, sino 9 (Señordelosanilloscof), donde cada uno podría representar distintos valores. Por ejemplo, he leído varias veces por ahí que Legolas sería un representante de la tristeza o la nostalgia, mientras que Sam sería una representación de la lealtad. En otras, como en las pelis de compis policías, son únicamente dos que ni siquiera representan nada, solo se complementan el uno al otro.

El prota, el amigo y la chica… Dios, pero por qué estoy poniendo memes del padre de Boruto en el blog, tan bajo he caído.

Pero he pensado que esto tiene algunas variantes… Que en realidad son esencialmente lo mismo.

Valentía, sabiduría y poder. Posiblemente, si sois jugadores de la franquicia Legend of Zelda, os suenen. (No se nota apenas que estoy jugando a videojuegos ahora, que hablo más de ellos que de libros xdxd). En esencia, podría ser más o menos lo mismo, si equiparamos valentía a sentimiento, sabiduría a mente y poder a fuerza. Justo los tres personajes más icónicos de la franquicia, portan cada uno una parte de esta trifuerza. Podría haber puesto una foto de esto antes, pero he puesto una de Naruto.

Lo que a la vez me lleva a pensar… que en esta misma tricosa está basado uno de los esquemas de los fandoms más poderosos de la actualidad… Las casas de Hogwarts. Ravenclaw y Gryffindor está bien claro de lo que representan, mientras que el poder iría para Slytherin, + 1 unidad de casa para el resto (no es por desprestigiar a los Hufflepuff, en los libros realmente lo pone así) aunque esto está disfrazado en una capa de “son leales y muy trabajadores”, lo que vendría a representar lo que ya mencioné antes representado en Sam. Lo mismo ocurre con algunas sociedades propias de distopías adolescentes, como por ejemplo, la saga Divergente, en la que según recuerdo, había una especie de facción para los listos (quienes resultaban ser los malos), otra para los valientes (donde qué casualidad, va a parar la protagonista, no sea que Link lleve la trifuerza del valor, o Harry haya ido a parar a Gryffindor por casualidades de la vida) y otra para los gobernantes, además de un par más que no recuerdo bien.

Hasta el pokémon GO se basa en estas cosas, si hasta coinciden los colores... Me hizo gracia lo del Team Rocket

Hermione iba a Ravenclaw y lo sabes, mientras que Ron… bueno, pues Ron supongo que es el sentimiento por eliminación, más que por otra cosa.

Lo que me ha llevado a pensar… Quizá me he precipitado un poco al equiparar sentimiento a valentía, más bien porque las otras dos cuadraban bien así, pero la valentía en las obras anteriormente mentadas podría calificarse como la principal cualidad del protagonista, el cual ya habíamos dicho al principio que tiene que ser un poco sosete para que el espectador-lector se identifique con él. Pero no todos nosotros somos valientes, en cambio él sí tiene que serlo obligatoriamente, porque va a verse envuelto en una serie de acontecimientos extraordinarios o poco usuales y necesita tirar de la valentía para continuar con su historia.

¿Es entonces la valentía la cualidad sosainas que ya no destaca porque todos los “héroes” deben tenerla obligatoriamente? ¿Estas empezando a ver mentes, sentimientos y fuerzas en todos lados igual que yo? Déjame en los comentarios, quiero ver cómo de lejos llega esto.

Ah, antes de que se me olvide, me he abierto un ko-fi de esos, por si quieres donar algo. Tiene gracia que lo pida ahora cuando estoy tan inactiva xddd pero es que el dominio del blog no se paga solo. Por supuesto, no voy a dejar de subir contenido gratuito aquí, eso es solo por si te apetece donar algo y colaborar con el blog. El botoncito está en el menú desplegable arriba del todo, aunque lo pongo también aquí para que sea más cómodo:

El Vellocino de oro


No, no me he olvidado de esto. Ese tipo de trama recibe ese nombre en concreto porque el Vellocino de Oro es un mito griego, y como casi todos los mitos griegos, es un viaje del héroe. El nombre hace referencia a un carnero mágico de oro y volador que salvó a dos niños (chico y chica) de su madrastra malvada. El carnero dio un salto con el que atravesó todo el Mar Negro, hasta llegar a la Cólquide, o la actual Georgia. Pero con tan mala pata que la niña se cayó del carnero y murió ahogada. Aún así, el niño, en señal de agradecimiento, sacrificó el carnero a los dioses (pobre bicho, encima que le rescata) y colgó su piel de oro de un árbol consagrado al dios Ares.

Años después, un señor usurpa un trono que le correspondía a su sobrino. Digamos que este señor está un poco asustado, porque precisamente una profecía indicó que su sobrino iba a matarle, así que le plantea una misión imposible: si quiere recuperar el trono, tendrá que traerle el vellocino de oro, que en ese momento se encontraba custodiado por un dragón. Ese sobrino es Jasón, quien consigue un barco llamado Argos y se embarca a la aventura, la cual se convierte en una especie de fanfic-sitcom por la que pasan casi todos los héroes griegos, quienes hacen su escenita y dejan paso a otro. Al final, tras muchas peripecias, Jasón consiguió recuperar el vellocino, el cual los dioses subieron al cielo para formar la constelación de Aries.



Os dejo con la intriga del final de si Jasón conseguiría matar a su tío o no (que intriga eeh) y vamos a lo que a mí me interesa: lo que tienen los mitos de realidad. Antropológicamente, este mito se ha interpretado como la llegada de la ganadería a Grecia desde el este, o incluso la llegada de la agricultura (el trigo dorado, como el vellocino) o incluso el propio oro. Otros que simplemente es un símbolo del Sol, que como siempre, sale por el este.

Me pregunto por qué no escribo artículos solo de mitología.

Comentarios

  1. Lo primero, buen artículo. Siempre es interesante ver como otra persona desgrana la esencia de la palabra escrita.
    Al igual que hay un número limitado de argumentos universales (21 creo recordar) también hay esquemas de funcionamiento que se repiten una y otra vez. Está todo inventado que dicen.
    Quizá por eso es tan difícil ser original.

    Crear un protagonista que no sea un sosaina no es complicado, lo complicado es que el lector se sienta identificado. Aunque ¿A ti no te pasa que cuando un protagonista toma cierta decisión o muestra una respuesta diferente a la esperada, te gusta?

    Respecto al grupo que acompaña al héroe, es verdad que tienen que complementarlo, sino no tiene mucho sentido. Se necesita ese contraste. Si todo el grupo pensara igual, serían meras copias del protagonista y sería aburrido.

    Aunque no se corresponda con la realidad, donde uno se rodea de personas afines, en la literatura/peliculas/juegos/etc necesitas mantener la atención y el interés del público. Por eso hay que meter en graves problemas al protagonista y hacerle chocar con otras formas de ver el mundo para que crezca y madure. Normalmente los héroes no son los mismos al comenzar que al terminar la historia.

    Y lo peor de todo, lo fácil que parece la teoría y lo difícil que es crear un personaje creíble y que cumpla con todos estos requisitos.

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    Respuestas
    1. Oooh lo de los argumentos universales también lo tengo por ahí, lo dimos en el curso. Aunque según Augusto Monterroso (creo recordar) dijo que en las historias solo hay tres temas: "El amor, la muerte y las moscas y de estas últimas apenas se ha escrito nada" xdd

      Pero, ¿cómo conseguir que el lector se sienta identificado si haces un protagonista con unas características muy concretas? Es más difícil, por eso en muchas obras he encontrado que apenas se le dan rasgos fuertes al protagonistas, para que así pueda encajar... Pero como dices, también tiene que resultar atractivo y ahí tenemos el problema.

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    2. Personajes principales con carácter fuerte y bien definidos, como por ejemplo: Samuel Vimes. Un dos tres, responda otra vez. Jajaja.

      La verdad es que cuesta encontrar personajes principales cerrados o que al leer sus relaciones no estés de acuerdo.

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